Extraordinaria película de Daniel Monzón (La caja Kovak), con un cartel de actores impresionantes, por que todos y cada uno hacen un trabajo sensacional, hasta los extras tienen un hueco en una película desgarradora.

Para el que no la haya visto un pequeño resumen, sin entrar en detalles la película se inicia con un motín en la cárcel, en cuyo interior está el funcionario de prisiones Juan Oliver (Alberto Amann), en su primera visita al recinto, el motín está capitaneado por un enorme Luis Tosar o malamadre (Los lunes al sol, la flaqueza del bolchevique, Te doy mis ojos) y sus compinches, Vicente Romero en el papel del tachuela (más conocido por el maquea de Padre Coraje) y Carlos Bardem como Apache. El elenco de actores continúa con Antonio Resines, Marta Etura o Manuel Morón, increíbles, todos ellos.

Durante el motín, los presos saben que tienen la sartén por el mango, al tener en la prisión a tres importantes reclusos, y todo gira en torno a ellos. El calzones o Juan Oliver, se hace pasar un preso más, aunque al final será un enemigo y no una ayuda para los funcionarios. Es una película que te hace reflexionar, sobre la cantidad de procedimientos que las instituciones penitenciarias tienen que pasar para dar una orden, la cantidad de llamadas que se tienen que hacer, incluso en situaciones extremas. La mayoría de las veces las soluciones llegan mal y tarde.

Es una película que nunca pierde la intensidad, estás en continúa tensión, y te llegas a creer a los personajes, sabes perfectamente lo que piensan aunque no te lo digan, porque un gesto los delata o porque un silencio más largo de lo normal, te lo comunica.

Para mí ha habido un descubrimiento en esta película que es Alberto Amann, no lo conocía, pero tiene mucho futuro, porque la actuación de Luis Tosar no me ha sorprendido para nada, es una actorazo como la copa de un pino y seguramente le den el Goya.

Quien no haya visto la película, vayan a verla, no se arrepentirán.

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