Esta bendita y maldita ciudad, tan perfecta para unos como imperfecta para otras, tan narcisista y creída, no termina de resolver los problemas que tiene su gente y su clase política y se empeña día tras día en parecer lo que no es o lo que no fue

Hoy cada vez hay menos gente que crea en esta ciudad, el que sea, alcaldes, organizaciones, administraciones públicas, deben de darle un giro de 180º, porque así no podemos seguir.

Cada vez hay más proyectos que se enquistan, una lee la prensa y le da miedo porque cada día hay noticias que le hacen a uno desesperarse.

El proyecto Metropol, es un fiel reflejo de todo ello, una obra que debería haber costado 50 millones de euros ya va por 90 millones, por el capricho de un alcalde de poner en las manos de un arquitecto alemán un proyecto descomunal, “imposible”, según el ex delegado de urbanismo, en una zona tan emblemática del centro (podrá ser un motor económico y turístico, pero estéticamente tengo mis dudas de que sea algo). Una obra que el secretario del ayuntamiento en 2007 dijo que se debía de parar. No sólo no se ha parado, sino que la obra sigue, con un retraso al que ya estamos acostumbrados, y con una cantidad de desvíos presupuestarios, que cualquiera sabe cómo pueda acabar, si es que alguna vez se acaba. Y la constructora pidiendo más dinero para que el mirador sea gratis, si encima vamos a tener que darle hasta las gracias, después de años de atrasos.

Por otra parte ayer se abre al público en el Barrio de Santa Cruz, la Agencia andaluza del flamenco, situada en la casa Murillo, un emblemático espacio, cuyo proyecto museístico estaba elaborado, pero que al nuevo Consejero de cultura Paulino Plata, le ha dado exactamente igual, por ahorrarse unos cuantos millones de euros se le quita a la ciudad un espacio cultural (¿cuántos van ya?) y nadie dice nada.

Y seguimos ahorrándonos dinero, porque la cita que desde hace tres años se venía celebrando, denominada “La noche larga de los museos” no tendrá continuidad, al menos este año, de nuevo la consejería, para ahorrar, no abrirá fuera de su horario habitual,ni el Bellas Artes, ni el Arqueológico, ni el de Artes y costumbres, ni el de la autonomía. En Málaga sí se va a celebrar, poniendo como excusa, para el que se lo crea, que el día 17 ya estaba previsto abrir, porque es el día internacional de los museos.

Se pierde así, una noche que se había consolidado en la noche sevillana, una noche de cultura, espectáculos teatrales, conciertos, y que la Junta no quiere que este año se celebre y nadie dice nada, todavía.

Eso por no decir, cuánto tiempo vamos a tener que esperar, para ver la colección que Mariano Bellver ha cedido gratuitamente a la ciudad (hasta que se canse el hombre) o cuándo veremos en el Real Alcázar parte de otra colección, esta vez de cerámica de Carranza, cuyo destino definitivo sera el Museo que algún año de estos terminarán en Triana.

Con tanto ahorrar, nos va a quedar una ciudad, cada vez más irresponsable, inculta e ignorante, una ciudad, que poco a poco se va mirando al espejo, pero que, al menos el que les habla, no sabe muy bien si la ve guapa o cada vez más envejecida.

No todo son giraldas y alcázares.

“No existe el tiempo: la vida es la eterna repetición del propio ombligo”
Carlos mármol, periodista

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