El cielo está lleno de estrellas negras
y yo sólo quiere triunfar, en un anillo
con manivelas, donde el azúcar
sea el azahar, en que construyas
tus alas de hielo y sal.

A veces quiero restablecer
lo que tú misma piensas y sueñas
y ya no puedo volver a ser
ese teatro que desnivelas.

Miénteme, actúa sólo por un momento
haz que tu acento hable por ti
y no sea yo el que llore dentro

de esta habitación, tan luminosa
que no veo el alma, de los amigos
que quiere ser, y se entrometen
en ser la calma.

Un cielo lleno de bellas damas
donde el silencio es el mejor poder
donde curar tus secuelas blancas
del amanecer.

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