Ya sabrán todos ustedes la inmensa obra que se ha hecho en la Encarnación, también sabrán y sino se lo imaginan, la cantidad de opiniones que han nacido a raiz de la obra, y la cantidad de etiquetas que les han puesto a muchos, la apoyaran o estuvieran en contra de ella.

Siempre he sido de la opinión que el sitio elegido no era el mejor para realizar ese colosal puzzle de maderas abrazadas, pero también he mantenido que en Sevilla, deben de hacerse este tipo de obras, porque sino siempre nos vamos a quedar enquilosados en un tiempo que hace mucho que pasó, y que otras ciudades han superado de manera más ágil y rápida que nosotros. Aquí se vuelve a discutir de modernidad y de vanguardia, yo en eso no me meto porque es un tema muy manido.

Lo que tendríamos que debatir, es el cómo se hace la obra, el porqué de los retrasos y de los incrementos del presupuesto, el porqué el ayuntamiento se endeuda con una obra polémica, que va a impedir realizar otros proyectos, que aún hoy están en estado embrionario y que por culpa de las “setas”, se quedarán en ese estado. (¿cuántas santa catalinas se podrían restaurar por ese dinero?, como dijo ayer Antonio Burgos?). Aquí todo lo resumimos en “la gente se irá acostumbrando”, “cuando pasen unos años ya se verá como algo normal y nadie se acordará de la polémica que conllevó”,etc.

Esta obra es una más de las muchas que tienen retrasos en la ciudad, el problema llega cuando además de eso, el lugar no era el idóneo, el camino recorrido hasta llegar a hoy, ha sido penoso y las obras aún siguen en la Encarnación, al igual que siguen en Fibes, o en la Biblioteca de Torneo ( no equipada con los libros suficientes).

Es decir, por qué realmente no nos paramos a reflexionar, sobré qué le hace falta a la ciudad, hablando con los expertos en la materia y dotamos a Sevilla, de más espacios culturales, más espacios verdes (y cuidados), más edificios sostenibles y respetuosos con el entorno, primando esto, por encima de su envergadura y su voluminosidad.

Pero claro, entonces sería hacer las cosas bien, y que díficil es hacer en esta ciudad, las cosas bien.

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