I Mesa redonda: La Sevilla de entonces y ahora.

II Mesa redonda: Del olvido al mito. El escritor, el periodista”

En la última de las sesiones dedicadas a Manuel Chaves Nogales, la Feria del Libro nos presentó a su única hija viva, 96 años, Pilar Chaves lleva por nombre y es un superviviente de la historia. Sevilla que está desentrenada en el reconocimiento a litearatos e hijos de los mismos, ayer hizo una excepción y le dedicó una ovación cerrada a esta mujer.

Entrevistada por Jesús Vigorra, nos fue contando, cómo fue su vida en Inglaterra ” estuve durante un año, mientras mi padre se fue a Francia, al no saber el idioma en el colegio, la directora me llevaba a su despecho y me ponía pasodobles españoles”. Conitnuó diciendo que sólo supo lo que le había sucedido a su padre años después “cuando leí La Agonía de Francia”. Ese hombre que siempre llamaba a casa para ver si sus hijos estaba reflexionando, la familia-tribu como él la llamaba. Hasta hace poco años “sufría un bloqueo emocional al leer los libros de mi padre, nos comentó que lo quemáramos todo, porque sabía que los alemanes iban a por él”.

Las charlas con Juan Belomonte “se oían unas risas en la cocina” o “las 500 pesetas que le dio el periódico para el viaje por Europa”, del que saldría el libro La vuelta a Europa en avión, “le dijeron que pidiera más por las embajadas”

“La vida es fácil, en Marbella con mis gallinas”. Como dijo Cicerón, lo tiene todo, jardín y biblioteca.

A continuación pudimos saborear la mesa redonda sobre el libro La defensa de Madrid, con el periosta José Andrés Rojo, el escritor Jorge M. Reverte y el productor Carlos GªAlix. Modera Alfredo Valenzuela

El primero de ellos, director de la revista cultural Babelia durante cuatro años, puse el enfásis en el “protagonismo del militar Miaja. Es un híbrido entre novela, ensayo y libro de historia”. Aunque todo el peso de la defensa de la capital la llevara el Teniente Coronel Rojo, el abuelo del periodista. “Da la sensación de ser un panfleto, que no llega a quien tiene que llegar”

Por su parte Reverte, comentó que “las cosas que cuenta en aquel libro no tienen una presencia directa del escritor en el lugar, es un homenaje a todo lo que acontence en la República, incluso él mismo se ve amenazado por los que presuntamente defiende a la misma”. Terminaría el escritor diciendo cuál fue la causa de Chaves Nogales ” es la democracia y se siente muy sólo en esa batalla, porque tiene muy poco de épica”

“Lo veo un poco a trasmano, fría, más como hecho para un periódico mexicano” dijo García Alix, como así fue. Una forma de explicarle a la gente de fuera, qué estaba ocurriendo en España. “Los recursos que dan tensión, narración, pero que no son reales”. Tal vez un protagonismo excesivo en la división entre fascismo – comunismo, dejando a un lado, otros protagonista del hecho, como los anarquistass, las brigadas internacionales o las chekas.

Información de Rubén Alés y Diario de Sevilla.

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