Aaron Sorkin lo ha vuelto hacer. Después de crear la sobresaliente “El ala oeste de la casa blanca” y guionizar la sensacional “La red social”, ha inventado una serie maravillosa, pero con matices, “The Newsroom”.

La historia recrea una redacción de un canal de noticias norteamericano sustentado por el presentador Will McAvoy (Jeff Daniels) y la productora ejecutiva Mackenzie Mchale (Emily Mortiner) a partir de ahí se abren una serie de ramificaciones (director, redactores, especialistas…) que conforman un árbol argumental de altura.

Mónologos veraces y convincentes (Capítulos 1 y 3), diálogos instructivos condimentados con demasiada sentimentalidad y en algunos casos con sobreactuaciones, como si todo fuera un gran espectáculo. Pero bendito sea todo eso, al fin y al cabo es un serie de ficción. Nos enseña cuáles son las entrañas del periodismo, cuándo, cómo y por qué hay lanzar una noticia, si hay que hacer cualquier cosa para recuperar audiencia o cómo saltarse una censura, porque no lo olviden, las noticias están al servicio de los ciudadanos no de los políticos, ni de los altos directivos, ” la información sólo es útil en el contexto de la humanidad” dicel el personaje Will McAvoy.

La serie adolece de un periodismo echo en la calle y de determinadas verdades absolutas de propiedad exclusiva del que las vierte haciendo inútiles las verdades de los demás. Pero nos muestra, compañerismo cuando aparece una noticia en medio de cualquier discusión, vemos sentimientos, y emociones cuando se mata a Bin Laden y se recuerdan los momentos y personas de aquel fatídico 11 de septiembre, día en el que el que les escribe empezó a sentir aprecio por una de las profesiones más enriquecedoras del mundo. El periodismo.

Sí es cierto que, desgraciadamente, no todas las redacciones son así ( y menos ahora que casi ninguna se libra de los despidos), Sorkin ha metido la jeringuilla a la realidad para extraer de ella la capacidad de superación, el trabajo o el sacrificio de las personas, nos hace ver la fe que hay que ponerle a cada cosa que se cuenta, el creer en ellas.

Esta serie no sólo está dirigida a los periodistas, también deben extrapolar algunas reflexiones, el profesor, el informático o el pintor, porque nada de lo que es humano nos debe de parecer ajeno.

Por último, háganse un favor y véanla subtitulada.

Si quieren saber más… entrevista a Aaron Sorkin en El País, y la crítica “a favor y en contra de The Newsroom“de Alberto Rey, crítico televisivo de El Mundo.

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