Hace 4 semanas que La Sexta estrenó un nuevo programa, llamado El Objetivo comandado por Ana Pastor. Una vez visto los tres primeros nos podemos hacer una idea de en qué línea va a discurrir el espacio.

El programa trata básicamente sobre el periodismo de datos, no hay opinión (salvo una excepción en su primera entrega corregida posteriormente) y cuyos invitados son expertos en los temas a tratar, una fiscal, un catedrático, un economista o un ginecólogo, muy al contrario de lo que hacen en muchas tertulias políticas donde nos encontramos con algunos todólogos (hablan de todo pero no saben de casi nada) que sienta cátedra y están más pendientes del aplauso al final de su argumento, que del argumento en sí. La cantidad de números y porcentajes no hace que se diluya la idea principal por la claridad con la que se exponen. Además de ello el programa estrena el método “fact check” el cual no es más que una herramienta para verificar si los polítios están diciendo la verdad o no en función únicamente de los datos.

El espacio consta de varias partes de las que destaco tres de ellas, una se llama “poder ciudadano” en el que David Cabo (Director de la Fundación Civio) investiga y pregunta a las diferentes instituciones dónde ha ido a parar el dinero público, la mayoría de las veces la respuesta es el silencio, luego lo comparan con la gestión que hacen en otros países y se nos pone la cara roja de la vergüenza y de la envidia. Otra sección muy aclamada en las redes sociales es “el españolisto” un personaje animado que nos ilustra gráficamente sobre los excesos cometidos en el pasado (Marbella, Eres, burbuja inmobiliaria, etc…) y por último la sección de las entrevistas, ahí es donde Ana Pastor saca su lado más incisivo, pregunta y repregunta (como ya hacía  en Los Desayunos de TVE) hasta que el entrevistado no le queda otra que salirse del camino de lo políticamente correcto y decir algo que no quería. En este sentido además hay que alabar que dos ministros hayan comparecido en el programa cuando lo normal es guardar silencio y agazaparse en cualquier sombra opaca.

Aunque tenemos que hacer dos puntualizaciones, una a lo dicho por el ministro de exteriores el señor García-Margallo, al referirse a la marca España y ver las famosas imágenes de un ciudadano rebuscando en la basura realizadas por Samuel Aranda para el The New York Times dijo que no eran de España, el propio fotógrafo lo desmiente. La otra puntualización es al ministro de Economía, Luis de Guindos, preguntado por el tema de Miguel Blesa, dijo “no tengo más datos que el resto de ciudadanos”, esta afirmación hubiera sido mil veces retwieteada de haberla dicho otra persona cualquiera, pero si tal boutade sale de la boca del ministro de economía algo está haciendo mal el hombre.

Caso Bárcenas, Eres, transparencia, aborto, violencia de género y algunos temas más son los que han estado en la mesa de Ana Pastor y su equipo, tal vez demasiados en tan poco espacio de tiempo, lo que impide que se puedan tratar con la delicadeza y profundidad que requieren. Aún con eso el programa es una nueva ventana a la que asomarse los domingo por la noche (22.45h La Sexta) y enterarnos de cosas que si ni fuera por determinados periodistas o programas se quedarían durmiendo en cualquier cajón abandonado de la inoperancia, la desidia y la incompetencia.

Para abrir boca el primer programa comienza con la ley electoral y la fórmula d’hont que lo único que hace es que haya menor proporcionalidad votos/escaños en las circunsiciones más pequeñas que en las grandes, o dicho de otra forma, beneficia a los partidos mayoritarios, por mucho que Alfonso Guerra diga lo contrario.

Así que, utilizando la frase con la que concluye el programa “Estos son los hechos, suyas son las conclusiones”

Si quieres ver El Objetivo.

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